Me pasa últimamente que varias personas me dicen "te acordas de..." y le sigue alguna historia que, por alguna razón, mi cabeza ha dejado soterrada en el cajón de los recuerdos. Algunas veces, por más que quiera no hay un solo registro de la experiencia, pero otras veces solo escuchar las palabras me hace evocar olores, sabores, imágenes del momento. Sorprendente. He vivido tantas cosas lindas y otras no mucho, pero en general pareciera que la vida ha transcurrido en pelicula, dejando algunas imágenes impactantes en mí y otras que no recuerdo a cabalidad, pero sé que las viví.
Siento que estoy viviendo una época de llamar a los espíritus y a los muertos, creyendo que son capaces de acudir a los conjuros e invocaciones que hago con mi mente. Pues parece que resulta. Aparecen, dejan huella y se marchan.
Es como un ciclo. Supongo que las fabulosas herramientas de las redes sociales, el chat y los mensajitos por celular facilitan estos reencuentros y de nuevo el factor oculto: el antifaz, la máscara de la pantalla permite hacer, decir, soñar, todo sin compromiso.
De nuevo, extraño las épocas de las cartas a papel y de los encuentros sin agenda. Disfruto la época cibernética, pero hay algo que le falta...¿el calor humano será?
Siento que estoy viviendo una época de llamar a los espíritus y a los muertos, creyendo que son capaces de acudir a los conjuros e invocaciones que hago con mi mente. Pues parece que resulta. Aparecen, dejan huella y se marchan.
Es como un ciclo. Supongo que las fabulosas herramientas de las redes sociales, el chat y los mensajitos por celular facilitan estos reencuentros y de nuevo el factor oculto: el antifaz, la máscara de la pantalla permite hacer, decir, soñar, todo sin compromiso.
De nuevo, extraño las épocas de las cartas a papel y de los encuentros sin agenda. Disfruto la época cibernética, pero hay algo que le falta...¿el calor humano será?
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