Diario de una bruja (12ª entrega)




Día 10 (14 de abril de 2019)

El sueño empieza a normalizarse. Siempre dormí una rica siesta de dos horas, pero pude despertarme sin tanto drama. He andado con una sonrisa interna todo el día. Quizás era la alegría de que “mi hombre” ya venía de regreso a casa. 

Seguimos con comida chatarra, sin hacer mucha limpieza, pero hoy sí nos bañamos, lavamos trastos, vimos películas chistosas, además, estoy decidida a leer todo lo pendiente. 

Una gotita de sangre ya casi fúnebre se asomó este día, como no queriendo irse, pero despidiéndose del todo. Mucha vibra seductora empieza a asomarse, supongo que es porque ya vienen los días de fertilidad. A esos empecé a conocerlos cuando quería quedar embarazada de mi segundo hijo. Son días arrasadores, no perdonan nada.

Esta hambre, tiene algo raro, quizás deba checarme el azúcar o quizás solo sea la adicción al glutamato de sodio, son unos deseos y antojos algo terribles, estoy segura de que no es embarazo, no solo porque recién terminó mi “regla”, sino también porque ya estoy operada y pues ya no hay manera de procrear otro ser humano. Ahorita, voy a meter una sangría a la refri y me tomaré una copita para leer más inspirada.

Día en que se empiezan a renovar las energías que me dan arranque para este nuevo ciclo. Feliz, fresca, renovada. Qué lindo re-conocerse cíclica y llena de vida. Mañana tengo planificado desempacar lo que desde agosto de 2018 no logro sacar de las cajas, así que esta energía será muy útil mañana. 

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