Diario de una bruja (4a entrega)




Día 1

La sangre ha bajado, finalmente. La había esperado una semana entera (aunque ya sabía que tendría que venirme hasta el sábado 06 de abril, de hecho), porque todo mi cuerpo me decía, como en un susurro, está por venir, está por venir. Pero cada día me sorprendía con que no. Por eso, decidí escribir, para no sentirme desesperada esperando, sino estar paciente con los brazos abiertos.

Sumándole a todos mis males (ya se me venció la garantía), tengo adenomiosis que es la presencia de tejido endometrial que se ha pasado hacia el miometrio causando un engrosamiento uterino. La adenomiosis es un trastorno benigno, sin embargo, es capaz de producir menstruaciones dolorosas o profusas. La causa de la adenomiosis es desconocida. Es dolor sumado al dolor y al otro dolor. Alguna limpia debo hacerme que ando arrastrando todo eso encima. Pero la parte práctica, lo que toca, la doctora me ha ofrecido ponerme un anticonceptivo no tan invasivo y que hará que deje de menstruar, así restamos dolor a mi cuerpo.

Casi se me salen las lágrimas escribiéndolo por primera vez. Esto quiere decir que quizás esta sea mi última sangre. Esa es la otra razón, por la que decidí hablar, públicamente, de esto. Pues, quiero documentar mis ciclo, porque no dejaré de ser cíclica, aunque deje de ver mi sangre. Debo reconocerme así, sin sangre. 

Me da miedo, ahora que me he amigado, que he abrazado la idea de ser mujer que sangra y que, gracias a eso, he parido una hermosa hija y un hermoso hijo, que deba dejarla ir. Pero hoy, pues, viviré con intensidad este período.

Noche larga. Solo dormí dos horas de nuevo, pasé con malestar de las vías urinarias toda la noche y mi hijo, que durmió con nosotros, se metió en mis costillas a cada minuto. Sin embargo, lo abrazaba y le daba besitos, nos dormimos agarrados de la mano con mi esposo y el retoño en medio de los dos. Y, ahora, a punto de salir de un amanecer caótico, ahí estaba sobre el papel blanco, una mancha roja intensa, brillante, hermosa: mi sangre. Me puse feliz, me puse un vestido lindo, unos tacones, me puse radiante y salí adolorida a conquistar el mundo. Recibí un mensaje bien feo hoy en la mañana de mi trabajo que estaba como para mandar a la mierda todo, pero este acontecimiento me ha hecho respirar hondo y tomarlo todo con calma. Feliz fin de semana con sangre menstrual.

#LunaNueva

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