Comidas de una mujer menstruante (al menos esta mujer): desayuno de campeonas con huevo ranchero, casamiento, plátano frito, queso y tortilla tostada. Almuerzo con lentejas, aguacate, tortilla y de postre mango maduro. Cena de sopa de frijoles con aguacate, queso, elotes, yuca y tortilla tostada... camarones (en otro plato, por supuesto) solo para acompañar. Asumiré que es porque estoy perdiendo sangre que tengo tanta hambre.
Acabo de leer que las mujeres perdemos un promedio de una taza pequeña de té, en sangre. Lo que parece muy poco para lo que, normalmente, sentimos en esos días. Desde que me cambié a las toallitas de tela y estoy más amigada con mi sangre, sin intentarla ocultar, me he dado cuenta de que, aunque sigue durando muchos días, la cantidad es bien mínima cada vez.
Dormir, comer y otro par de gotitas de sangre. La fibromialgia + psoriasis artrítica están controladas. Gripe+alergia+infección en la garganta también están controladas. Así que estoy, lo que se puede, preparándome para ir a trabajar mañana. Tengo mucho que leer de mis estudios, pero realmente, hoy mi cuerpo me ha pedido que pare. Solo quiero dormir: Siesta de dos horas en la mañana y siesta de dos horas en la tarde. Mi cuerpo está con cero energías. Momento para estar guardadita en una cueva sin que nadie me hable, ni moleste. La realidad es que la vida continúa y debo seguir criando, estudiando y trabajando como si nada más importara y eso creo que es lo que de verdad provoca los dolores menstruales. No parar, no escuchar al cuerpo.
Día tres: sangrando levemente, feliz de vivir mi ciclo tan consciente.
Lo estoy disfrutando mucho.
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